El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Más vale puta moza que puta jubilada.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
La muerte todas las medidas vierte.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Donde entra beber, sale saber.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Almendro de enero, no llega al cesto.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Para presumir hay que sufrir.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Un real de deuda, otro acarrea.
Malo si izan, y malo, si no izan.
A cada cabeza, su seso.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
El que come y no da, atragantado morirá.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.