El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
La honestidad es un vestido de oro
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
El buen mosto sale al rostro.
A casa vieja, portada nueva.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Llevar bien puestos los calzones.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Arca abierta al ladrón espera.
Humo de hogar no empaña el cielo.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Orden y contraorden, desorden.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Arroz pasado, arroz tirado.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Acá como allá, y allá como acá.
No hay camino sin tropiezo.
El que se convida, fácil es de hartar.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Caridad con trompeta, no me peta.