Agua de Duero, caldo de pollos.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Está más "pegado", que mosca en melado.
En buena casa, mal inquilino.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Cuenta y razón conserva amistad.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Hay quien las mata callando.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Ningún ladron quiere ser robado.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
El sueño es hermano de la muerte.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
La risa va por barrios.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
El hombre reina y la mujer gobierna.
De persona palabrera, nunca te creas.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Con el ingrato, no tengas trato.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Agua al higo, que ha llovido.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Hasta el más santo tiene su espanto.