Espera debajo al que está arriba, caerá.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Mucho ojo, que la vista erro.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
A casa vieja, portada nueva.
El buen mosto sale al rostro.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
La honestidad es un vestido de oro
A suerte mala, paciencia y buena cara.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Llevar bien puestos los calzones.
Arca abierta al ladrón espera.
Arroz pasado, arroz tirado.
Orden y contraorden, desorden.
Acá como allá, y allá como acá.
No hay camino sin tropiezo.
Humo de hogar no empaña el cielo.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
El que se convida, fácil es de hartar.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.