Juego de manos, rompedero de ano.
Cada santo tiene su candela.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Júntate, que junto estabas.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Els lladres grans enforquen als petits.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Mata, que Dios perdona.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Quien escucha, su mal oye.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Una abeja no hace colmena.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Dando dando, palomita volando.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
La sugestión obra.
No hagas trampa en que caigas.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Toma y daca.
Necios y gatos son desconfiados.
Con el callar, vencerás.
El que mal se maneja, despacio padece.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Por San Martín siembra el ruin.
El que da primero da dos veces.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
El sol de enero, poco duradero.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.