La ausencia causa olvido.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Sobre mojado, llueve.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Júntate, que junto estabas.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Casa revuelta, huéspedes espera.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Mata, que Dios perdona.
Quien escucha, su mal oye.
Una abeja no hace colmena.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
No hagas trampa en que caigas.
La sugestión obra.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Necios y gatos son desconfiados.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Dando dando, palomita volando.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Toma y daca.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
El que mal se maneja, despacio padece.
El que da primero da dos veces.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Por San Martín siembra el ruin.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Con el callar, vencerás.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Grandotas aunque me peguen.