Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Firma papel y te encadenarás a él.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Pedo con sueño no tiene dueño.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Al leñador caza, y al cazador leña.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Mucho apretar, listo aflojar.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Un yerro, padre es de ciento.
No jales que descobijas.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Las apariencias engañan.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Quien bien quiere, bien obedece.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Cavas tu tumba con los dientes.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
No escupas contra el viento.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
La razón y el agua hasta donde dan.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Encima de la leche, nada eches.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.