Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Hacer enseña a hacer.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Galga salida, a liebre parida.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Por Septiembre, quien tenga trigo que siembre.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
No caben dos pies en un zapato.
El que nada tiene, nada vale.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
La casa caída, el corral agrandado.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Cada cosa pía por su compañía.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Buitres y milanos, primos hermanos.
No te metas donde salir no puedas.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
De lo bendito, poquito.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Hacer agua los dientes.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Un mal pequeño es un gran bien.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
El que mucho escoge poco coge.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.