Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Hombre harto, no es comilón.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El río se llena con arroyos pequeños.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
A cada rey su trono.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
El que afloja tiene de indio.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
A barbas honradas, honras colmadas.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
O comer en plata, o morir ahorcado.
No seas amigo de los necios.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Breve habla el que es prudente.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Chocolate frío, échalo al río.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra