Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
El avariento nunca está contento.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
A la madrastra, el nombre le basta.
Si tienes mujer hermosa o melonar en carretera, siempre tendrás gotera.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Cada altar tiene su cruz.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
De ninguno seas muy compañero.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Que aproveche como si fuera leche.
La mentira nunca muere de vieja.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Hablar por la boca del ganso.