Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Dios castiga, pero no ha palo.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Jugar a dos barajas.
Hay más santos que nichos.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Después de que baile bien aunque sea fea.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
El ladrón no roba jamás una campana.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Haz el bien y olvídalo.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Comer sin vino, comer canino.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
El solo querer es medio poder.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Ley puesta, trampa hecha.
De los escarmentados nacen los avisados.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Lo que no cuesta no vale.
Mal largo, muerte al cabo.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
A escote nada es caro.
Quien más bebe, más sed tiene.
La suerte no es para quien la busca.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.