El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Ni quito ni pongo rey.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Divide y vencerás.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Quien no tiene, perder no puede.
Agrandado como alpargata de pichi.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
No todo el que chifla es arriero.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Amigo que no da, poco me importa ya.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
No hay caldo que no se enfríe.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
No hay dos sin tres.
Sabio en latín y tonto en castellano.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Baila Antón según le hacen el son.
De bajada todos los santos ayudan