En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Récele a la Virgen, pero siga remando.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
A la que bien baila, con poco son le basta.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Bollo de monja, costal de trigo.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
De casta le viene al galgo.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
El día nunca retrocede de nuevo.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.