Padres viejos, hijos huérfanos.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
La necesidad hace maestros.
Sin viento no hay oleaje.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
El que su nariz acorta, su cara afea.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Nadie querría para sí.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Llegar al humo de las velas.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Enójate pero no pegues.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
La vida es así, y el día es hoy.
Quien desprecia, comprar quiere.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Ayatola no me toques la pirola.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Septiembre frutero, alegre, festero.
La fuerza no es un remedio
Dios aflige a los que bien quiere.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.