Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Escucha el silencio... que habla.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
La sugestión obra.
Pajaro que comió, voló.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Nada es barato sin una razón.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
La muerte tiene las piernas frías.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Al más charrán paga le dan.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
El mal trago pasarlo pronto.
Hijo solo, hijo bobo.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Quien se quemare, que sople.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
La mejor suegra, la muerta.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Cada cual es dueño de su miedo.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.