El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
El dolor embellece al cangrejo.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Necio que calla por sabio que pasa.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Tan rápido como un chisme.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
El muerto se asusta del degollado.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Una espina en el ojo.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Untar la carreta para que no chirrié.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Una familia unida come del mismo plato.
Hijos casados, trabajo doble.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Eso son otros veinte pesos.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Con promesas no se cubre la mesa.
Hacer el agosto.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.