Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Los pájaros más bellos están enjaulados
El que con lobos anda a aullar aprende.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Olla remecida u olla bien cocida.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Que sabe el chancho de pasteles.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Yerros por amores, merecen mil perdones.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
La flor caída no vuelve a la planta
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Al freír será el reír.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
Calle mojada, caja cerrada.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Si hay miseria, que no se note
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Música y flores, galas de amores.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
El río pasado, el santo olvidado.
Al gorrino y al melón, calor.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Abriles y condes, los más traidores.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Hablar más que lora mojada.