Raras veces hay seso en la prosperidad.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Cada uno es artífice de su ventura.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
El que tiene capa, escapa.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
A buen puerto vas por agua.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Tumbando y capado.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Hasta los gatos quieren zapatos.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Dar patadas de burro.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Años de nones, muchos montones.
La práctica vale más que la gramática.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Estás entre la espada y la pared.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Al pobre el sol se lo come.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Hombre viejo no necesita consejo.
Un canasta usada ya no es bonita.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.