Quien vengarse quiere, calle y espere.
Qué satisfacción estar enamorado
Quien tiene candela, jamás se congela.
Todo lo que brilla, no es oro.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Un mal pequeño es un gran bien.
El mejor cazador, miente más que caza.
Más vale algo que nada.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
No hay bien ni mal que cien años dure.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Guardia viejo no cae en gancho.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
El hogar del Ingles es su castillo.
El que juega con fuego, se quema.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Nadie regala nada a humo de pajas.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Ningún ladron quiere ser robado.