Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Callando el necio, se hace discreto.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
El pájaro no se caga en el nido.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
La ira es locura el tiempo que dura.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
El que mucho corre, pronto para.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
La mala fe, no pare hembra.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Es más barata la cena, que se come en casa ajena.
Mientras dura, vida y dulzura.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Las letras con sangre entran.
Cada palo que aguante su vela.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Al buen vino, buen tocino.
Culo sentado, hace mal mandando.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Hay que dar para recibir.
El que araña y muerde, poco puede.