Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Con el metro que midas, te medirán.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Hazte la fama y échate a la cama.
Donde dije digo, digo Diego.
Me cortaron las piernas.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Cada mochuelo, a su olivo.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Por San Martín, trompos al camino.
De los muertos no se hable sino bien.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
El toro y el melón, como salen, son.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Febrerillo, mes loquillo.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
De padres cantores, hijos jilgueros.
El agua va siempre al río.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
A fullero viejo, flores nuevas.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.