A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
El más fuerte teme a la muerte.
No donde naces, sino donde paces.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Casa labrada y viña heredada.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
No hay miel sin hiel.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Que todo es ilusión menos la muerte.
En almoneda, ten la boca queda.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Pan a hartura y vino a mesura.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
No conviertas en amigo al que has vencido
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Mal es acabarse el bien.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Trato es trato.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.