Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
El que está enfermo no reusa la medicina.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Rama larga, pronto se troncha.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
La intención hace la acción
Quieres taparle el ojo al macho.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
La libertad es un pan bien cocido
La mano perezosa, pobre es.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Dos es compañía, tres multitud.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Nada tiene al que nada le basta.
La magnificencia prestada, es miseria.
Agua mansa, traidora y falsa.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Donde no hay, los ladrones no roban.
El ignorante al ciego es semejante.
Pascua pasada, el martes a casa.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
A la sombra del favor, crecen vicios.
El hombre es para el hombre un espejo.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Oveja que mucho bala, poco mama.