No hay mejor beleño que el buen sueño.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Bien convida, quien prestó bebe.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Las ideas están exentas de impuestos.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
De sol de tarde, Dios te guarde.
El amor es una hierba espontánea
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
La primera señora, la segunda escoba.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Hay de todo en la viña del Señor.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
El que canea, no calvea.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
A diente cogen la liebre.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
El mal de tonto, no tiene cura.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
Boca ancha, corazón estrecho.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.