En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Torta en masa bien se pasa.
Ayatola no me toques la pirola.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Te voy a dar más cera que la que arde.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
El que tiene boca, se equivoca.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Palabra dada, palabra sagrada.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Como buscar una aguja en un pajar.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Amor con casada, solo de pasada.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
El buen libro de las penas es alivio.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Darle a uno mala espina.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.