Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Perro viejo no caga en el trillo.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Cama de novios no la tienen todos.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
No hay novia fea ni muerto rico.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
De petaca ajena, la mano se llena.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
La mentira es animal de quinta vida.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Las acciones revelan las pasiones
Hay ropa tendida.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Buena es la costumbre en el bien.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Mata, que Dios perdona.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Solo hazlo y terminará el pánico.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Jinca la yegua.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Algún día, ahorcan blancos.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Primero es la camisa que el sayo.