Más vale una imagen que cien palabras.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Haz lo que creas que está bien.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
La muerte todo lo ataja.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
El ojo del amo engorda al caballo.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
El dolor es antiguo
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Hacer castillos en el aire.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
El pan de viaje no hace bulto.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
El papel que se rompa él.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
La comida entra por los ojos.
Ir de capa caída.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Al maestro, cuchillada presto.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Cada gusto cuesta un susto.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.