Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
El mal para quien lo fuere a buscar.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Badajo alto, campana rota.
El que tiene la plata pone la música.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
El que apurado vive, apurado muere.
Quien cae no tiene amigos.
La esencia fina viene en frasquito chico.
A la mujer no la cates, no es melón.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
El necio o no se casa o se casa mal.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Cuando canta la rana, buena semana.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Lo quiero, para ayer.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
Dicen que la educación se mama.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.