El hablar bien, poco cuesta.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Jugar a las cartas vistas.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
El que a burros favorece, coces merece.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
El que demonios da, diablos recibe.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
La felicidad no es cosa de risa
A la burla dejarla, cuando más agrada.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Nada es bello excepto la verdad
Trabajo empezado está medio hecho
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
No le pidas peras al olmo.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
El que tonto nace, tonto muere.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
De día beata, de noche gata.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.