Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
A la bota, darla el beso después del queso.
A traidor, traidor y medio.
Año de hongos, año de nieve.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Bien o mal, casado nos han.
Besugo de enero vale un carnero.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
En casa del herrero, asador de madero.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
El que nace postrero, llora primero.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Dios nos coja confesados.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Al tonto se le conoce pronto.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Buen corazón vence mala andanza.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
A cada paso, un gazapo.
Al acebuche no hay quien le luche.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
La paz con una porra en la mano es la guerra
El que nace capacho, muere serón.
Boca seca hace bolsa llena.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
A golpe dado no hay quite.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Quien huelga no medra.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
La que no baile, de la boda se marche.
A por ellos, que son pocos y cobardes.