Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
A traidor, traidor y medio.
Besugo de enero vale un carnero.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Año de hongos, año de nieve.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
En casa del herrero, asador de madero.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Bien o mal, casado nos han.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
A cada paso, un gazapo.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
El que nace postrero, llora primero.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Buen corazón vence mala andanza.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Al tonto se le conoce pronto.
Boca seca hace bolsa llena.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
No cuentes dinero delante de los pobres.
El que nace capacho, muere serón.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
La paz con una porra en la mano es la guerra
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
Dios nos coja confesados.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Al acebuche no hay quien le luche.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
No tengas como vano el consejo del anciano.
A golpe dado no hay quite.
La que no baile, de la boda se marche.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Quien huelga no medra.