Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
El mandar no quiere par.
Hay que hacer de tripas corazones.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Favores harás, y te arrepentirás.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
El yerro encelado, medio perdonado.
Es puro jarabe de pico.
El agua derramada es difícil recogerla.
Cada día olla, amarga el caldo.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
A mis años llegaras o la vida te costara.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Por unos pierden otros.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
En camino largo, corto el paso.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
No compra barato quien no ruega rato.
Niebla en verano, norte en la mano.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Con aire solano, no hay toro bravo.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Donde lo hay, se gasta.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
De la boca del ladrón, todos lo son.