Niños y viejos, todos son parejos.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Dueña que mucho mira, poco hila.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Hay que hacer de tripas corazones.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
El mandar no quiere par.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Favores harás, y te arrepentirás.
El agua derramada es difícil recogerla.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Es puro jarabe de pico.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Cada día olla, amarga el caldo.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
El yerro encelado, medio perdonado.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
No compra barato quien no ruega rato.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Tanto le alabas que nunca acabas.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Por unos pierden otros.
En camino largo, corto el paso.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Donde lo hay, se gasta.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Niebla en verano, norte en la mano.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Hacer pinitos.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Cosa muy querida, presto perdida.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.