No se me olvidará mientras me acuerde.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Olla tiznada, bien es guisada.
Tras el vicio viene el lamento.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Hacer de toda hierba un fardo.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
La mala vida acaba en mala muerte.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Incluso las torres más altas empiezan en el suelo.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
En guerra los estados, los libros cerrados.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Cuentas claras, amistades largas.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
De la esperanza vive el cautivo.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Antes doblar que quebrar.
Al que no le saben, le inventan.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Escarba la graja, mal para su casa.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Componte para el marido y no para el amigo.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
El que se casa, quiere casa.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Cada uno se apaña según tiene maña.