El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
No le busques ruido al chicharrón.
Buena burra hemos comprado.
A persona lisonjera no le des oreja.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Pintada en los WC.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
El ladrón no roba jamás una campana.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
No fío, porque pierdo lo mío.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Comer sin vino, comer canino.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
La contradicción es la sal del pensamiento
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
No hay que reírse de la felicidad
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Hay más santos que nichos.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
El queso pesado, y el pan liviano.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Calle el que dio y hable el que recibió.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Mal ayuna el que mal come.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Darle castañas al castañero, tiene salero.