La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Salir del fuego para caer a las brasas.
De todas maneras, aguaderas.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Al mal hecho, ruego y pecho.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
La fantasía es más veloz que el viento
Muerte no venga que achaques no tenga.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Mal huye quien a casa torna.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Buenas cartas a veces pierden.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.