Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
La casa esta donde el corazón.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Nadie se meta donde no le llaman.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
A cada cerdo le llega su San Martín.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Febrero, cebadero.
El que se brinda se sobra.
Hay quien las mata callando.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
La manda del bueno no es de perder.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
No hay más araña que la que teje.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Nadie se muere dos veces.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Por lo que uno tira, otro suspira.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Canario triste, no come alpiste.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Reino dividido, reino perdido.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.