Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Como poroto de la chaucha.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Va como honda que lleva el diablo.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Palabras blandas te pondrán en andas.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
La cara del santo hace el milagro.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
A un fresco, un cuesco.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Tres al saco y el saco en tierra.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Molino cerrado, contento el asno.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.