Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
No gastes pólvora en gallinazos.
Cada fracaso nos hace más listos.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El pan es freno del vino.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Yernos y nueras, en las afueras.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
No hay secreto si tres lo saben.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Dar la callada por respuesta.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Empieza la tarea y luego termínala.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Hacer buenas (o malas) migas.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
El ave canta aunque la rama cruja.
Llámame gorrión y échame trigo.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
En boca cerrada no entran moscas.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.