Burlas que son veras, otro las quiera.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Lengua malvada corta más que espada.
Cuentas claras conservan amistades.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Cortesías engendran cortesías.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Desbarata hasta un balín.
Ruin es quien por ruin se tiene.
el fracaso es la madre del éxito.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
A veces perdiendo se gana.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
El corazón no sabe mentir
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Tranquilidad viene de tranca.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Alegrías secretas, candela muerta.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Tal padre, tal hijo.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Chilla más que un camionao é pollos.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.