Nunca cages mas de lo que comes.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
El jorobado no ve su joroba
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Jamás digas: nunca jamás.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Limando se consigue de una piedra una aguja
A gran prisa, gran vagar.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
La fantasía es el reposo del alma
Trabaja y no comerás paja.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Una flor no hace primavera.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
De la nieve no sale más que agua
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Todas las cosas pasan como el viento.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Tres españoles, cuatro opiniones.
La fantasía es más veloz que el viento
Mujer que se queja, marido que peca
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Palabra de cortesano, humo vano.
A barriga llena, corazón contento.
Al erizo, Dios le hizo.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Tu hablar te hace presente.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Al freír será el reír.