Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
De tales devociones, tales costurones.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
A fin de año, remienda tu paño.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
El ojo del amo engorda el ganado.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Necio que sabe latín, doble rocín.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Al loco y al fraile, aire.
La esperanza es lo último que se pierde.
Dinero de canto, se va rodando.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Del reir viene el gemir.
Con el metro que midas, te medirán.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Idos y muertos, olvidados presto.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
¿Mirón y errarla?.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Ron, ron; tras la capa te andan.
Viejos los cerros y reverdecen
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
La alegría es gemela
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.