De desgraciados está el mundo lleno.
El que se va no hace falta.
A buenas horas, mangas verdes
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Obra hecha, dinero espera.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
La muerte en la patria es agradable.
Costumbre hace la ley.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
A misa, no se va con prisa.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
A año tuerto, labrar un huerto.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
De lo vedado, un solo bocado.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Quien hizo una, hará ciento.
Buena barba, de todos es honrada.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Pase mayo, y pase pardo.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Deja la h de ayer para hoy.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Mucho preito hace mendigo.