Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
El que escucha consejos, llega a viejo.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Irse con la soga entre los cachos.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Amor por cartas son promesas falsas.
Lancha La no pasa en balde.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Por San Andrés, corderillos tres.
La noche para pensar, el día para obrar.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Mejor es resignarse que lamentarse.
A preguiça se deu bem.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Pescar en río revuelto.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Dueña que mucho mira, poco hila.
A mis años llegaras o la vida te costara.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Arandino, borracho fino.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Madre dispuesta, hija vaga.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Buen corazón vence mala andanza.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
El vino casi es pan.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
La marcha instruye al asno.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
El que se va no hace falta.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
El que la deba, que la pague.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
A buena mujer, poco freno basta.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.