A secreto agravio, secreta venganza.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Yerro es ir de caza sin perro.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Arrieros somos y en el camino andamos.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
El que se queja, sus males aleja.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
El ruin buey, holgando se descuerna.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
La palabra es playa, el silencio oro.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
De una mentira ciento se derivan.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
No hay que pedirle peras al olmo.
La costumbre vence a la ley.
Casa de mantener, castillo de defender.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Ni cenamos ni se muere padre.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Primero son los presentes que los ausentes.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Boca sin dientes, casa sin gente.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Belleza sin bondad es como un vino picado
El agradecido no olvida el bien recibido.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Hablar bajo y obrar alto.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Por enero florece el romero.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.