Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
A quien has de acallar, has de halagar.
La buena cena, temprano suena.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
El buscador es descubridor.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Carga que place, bien se trae.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Por unas saludes, no te desnudes.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Al roble no le dobles.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
El rico nunca está satisfecho.
El amor es el premio del amor
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Para San Antón, gallinita pon.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Cada uno canta como quiere.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
El corazón es un guía que los pies siguen