El dolor del viudo es corto pero agudo
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
No solo de pan vive el hombre.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
No es bueno huir en zancos.
A chico pié, gran zapato.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Vivir es morir lentamente.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Carta echada, no puede ser retirada.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Moza franca, bien juega el anca.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Dios aprieta pero no ahoga.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Casarse bajo el palo de la escoba
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Año de nieves, año de bienes.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Cuando seas padre comeras huevos.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Ama profunda y apasionadamente.