Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
El que calla, otorga.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Del favor nace el ingrato.
Cada cual en su corral.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Más vale callar que con borrico hablar.
La llaga sana, la mala fama mata.
Para uno que madruga otro que no duerme.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
De padres gatos, hijos michinos.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Mira la peseta y tira el duro.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Burro empinado, por hombres es contado.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Fruta prohibida, más apetecida.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
El Rey reina, más no gobierna.