Mala es la llaga que con vino no sana.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Guerra avisada no mata soldado.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Que cada cual espante sus pulgas.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
A casa de tu tía, entrada por salida.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
El que canea, no calvea.
Del necio, a veces, buen consejo.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Pan no mío, me quita el hastío.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El zorro viejo huele a trampa.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Quien bien quiere, tarde olvida.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Puso pies en polvorosa.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Desde torre o azotea, bien se otea.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Por do salta la cabra salta la que mama.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Cinco: por el culo te la hinco.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Abriles y condes, los más traidores.