Codicia mala, el saco rompe.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Nunca falta Dios a los pobres.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Guerra avisada no mata soldado.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
El que muda de amo, muda de hado.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Dios aflige a los que bien quiere.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Palabra de cortesano, humo vano.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
De joven maromero y de viejo payaso.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
A largos días, largos trabajos.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Olvidar una deuda no la paga.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
A mi, mis timbres.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Badajo alto, campana rota.
El que venga atrás que arree.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Dando dando, palomita volando.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Nunca llovió que no se despejara.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
A ave de paso, cañazo.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.