Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Pedir las perlas de la virgen.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
La intención hace la acción
Casa oscura, candela cuesta.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Ayunar, o comer truchas.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
A roma va, dinero llevará.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Quien hace malas, barrunta largas.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Cuidado con la adulación
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
El de las piedras hace pan.
El pan es freno del vino.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Hermano mayor padre menor.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Cada fracaso nos hace más listos.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
La justicia debe llegar hasta el ladrón