Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Don Din nunca parece ruin.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Las damas al desdén , parecen bien.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Cólera de amantes resurgir del amor
El que no habla, no yerre.
Nunca cagues más de lo que comes.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
La cortesía exige reciprocidad.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Febrero, cebadero.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Quien hace preguntas no es tonto.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Por San Andrés, el mosto, vino es.
El Rey reina, más no gobierna.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
La virtud en sí es un premio
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.